Anteriormente vimos cómo cambiar el disipador de la GPU en la XBOX 360, evitando de esa forma que se sobrecalentara, alargando mucho su vida, sobre todo si la garantía se había extinguido.
Esa modificación era bastante complicada, pues requería adaptar un disipador y colocarlo. En esta ocasión lo haremos más fácil y casi tan eficiente: Con extraer el lector, colocarlo fuera y enfriar la fuente de casi todos los problemas; el mini-disipador de la GPU con un ventilador a 12V, será suficiente para que éste no suba de 45ºC.
Lo primero será abrirla; hay muchos tutoriales en internet sobre el tema, así que no entraré en detalles. Una vez la tenemos abierta, yo he querido enfriar también las memorias que quedan justo debajo del disipador de aluminio de la GPU, por lo que lo he soltado el disipador.
Si se suelta el mismo, hay que retirar la pasta térmica de encima de los procesadores; yo suelo utilizar gasolina y un bastoncillo, para que luego haga buen contacto de nuevo.
Si no tenemos pasta térmica, me suele dar buen resultado extender con cuidado (con algún objeto de metal) la pasta térmica del disipador que ha quedado a los lados, de forma uniforme para que al volver a colocarlo la presión la extienda donde haga falta.
Tenemos que hacernos con un ventilador potente, de 8 cms. En la imagen cómo queda encima del disipador.

Para enfriar las memorias que quedan inaccesibles con el disipador de la GPU, he cortado un trozo (se reduce algo su efectividad, pero esa parte no la toca el ventilador, así que tampoco influye mucho), utilizando el mismo trozo para enfriarlas, pegándolo encima de las mismas.

Con un par de trozos de disipador que he cortado con un dremel, enfrío las otras dos memorias del frente (el número de chips de memoria y su localización puede variar según la versión XBOX que tengas):

Para alimentar el ventilador, lo mejor es coger 12V directamente de las conexiones de la fuente de alimentación, como se ve en la imagen:


Y el ventilador ya queda refrigerado. Para sugetarlo lo he pegado con la pistola térmica o termoencoladora; también se puede pegar con pegamento Epoxi pero entonces no podrás retirarlo si se estropea.

Para controlar su temperatura y que el ventilador funciona correctamente, nada mejor que un buen termómetro digital (los hay por 6 euros en Mod-PC por ejemplo); he pegado su sensor en el hueco del disipador:

Ya poco nos falta para terminar; sólo conseguir un cable SATA de 30 cms y alargar el cable de alimentación del lector:

Para sacar ambos cables, hay que practicar un agujero a un lado de la XBOX, aunque si los hacemos lo suficientemente largos, otra opción para no marcar la consola es sacarlos por el hueco del lector de DVD.

En la siguiente imagen se puede ver la XBOX casi terminada, a falta de tapar.

Así es cómo queda el lector fuera de la consola:

Y tras dos horas de juego, ésta es la temperatura máxima que alcanza con esta modificación, 40ºC en el punto de contacto del sensor, con 25ºC ambientales. Recomendable hacerse con un disco duro e instalar los juegos en él para alargar la vida del lector.

Y aquí termina este tutorial, para los menos manitas con las herramientas; sencillo y efectivo. ¡Hasta la próxima!










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