Las estufas de pellets son de lo más eficiente, ecológico y económico para calentar una casa actualmente, bondades que vengo comentando en este blog desde hace años.
Sin embargo no son de lo más cómodo, aunque sean programables, ya que hay que limpiarlas de cenizas una vez a la semana, y necesitan una limpieza profunda una vez al año (más a menudo si el pellet es de baja calidad), además de la necesidad de un pequeño almacén de pellet y tener que recargarlas con frecuencia dependiendo de la capacidad de su depósito, pero estos pequeños inconvenientes son en realidad ventajas; los sacos sólo pesan 15 kg. y nos mantienen en forma, y la visión de una hogareña llama mientras disfrutas de la cena no tiene precio :).
Os comentaré los pasos a dar para limpiar a fondo todos los conductos de una "Last Calor" de aire, aunque se puede aplicar a estufas de otras marcas, con unas fotos y un vídeo explicativos de todo el proceso. Las hidroestufas llevarán un mantenimiento diferente.
CONSEJO: No os dejéis seducir por pellet importado de productos reciclados; comprar pellet barato puede salirnos caro, al aumentar la frecuencia de las limpiezas y bajando el rendimiento tanto o más que el ahorro que nos haya supuesto. El pellet de baja calidad sólo es recomendable en grandes calderas de pellet de más de 15 KW de potencia, donde el tamaño de sus componentes y auto-limpieza evita en gran medida los inconvenientes de mayor porcentaje de cenizas y humedad.
Limpiamos primero el cenicero de la forma habitual; retirando la ceniza y los restos con un aspirador de cenizas (también puede valer un viejo aspirador para ello):