10 ene. 2009

Desamor

Intentos infructuosos,
como las olas contra el acantilado,
batiendo contra tu orgullo y rencor.

El tiempo pasa alrededor,
pero en nosotros se mantiene,
sereno, ausente, eterno...
muerto.

La negatividad todo lo inunda,
y aunque la tormenta pasó,
permanece en tu alma,
la oportunidad de amainarla se fué,
la calma no llega.

Pasé por alto la infelicidad,
hasta que quise serlo,
pero al salir de mi jaula,
me encontré con la noche.
La tuya es más importante,
al parecer,
que la mía,
tu oscuridad lo llenó todo.

Sólo encontré reproches
y malos modos,
ninguna pauta
para que salieras de la caverna
y vieras la luz.

Tu toalla se encuentra en el suelo
desde hace tiempo,
ahora la mía se une a ella.

Ahora sólo me queda
llenar mi soledad
con la de otr@s,
esperando recibir la sangre
que tú nunca me diste,
cual vampiro en la noche.

Pero en estos duros momentos
¿cómo reemplazar
tu eterna presencia?




Poesía dedicada a las parejas en crisis.
(C) 2009 David Losada

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Puede dejar su comentario. Los comentarios descalificativos o sin relación ninguna con el tema tratado serán eliminados sin previo aviso. Antes de plantear una duda, asegúrate de que la respuesta no está en otra entrada del tema visitando la etiqueta que hay al final del artículo para verlos todos; muchas veces lo que planteas puede haber sido corregido o comentado en otra entrada posterior.