5 feb. 2008

Mi amor

Dedico esta entrada a la mujer de mis sueños, la que me aguanta y me comprende cada día de mi vida.

Y qué mejor regalo para el día que se aproxima que escribirte unas palabras en el cielo (y a falta de cielo un blog expuesto al mundo...), a riesgo de parecer cursi o idiota. A ver si hoy me inspiras, musa mía.

¿Qué es lo que tienes para que te quiera como el primer día? Nadie lo sabe.

¿Será tu perfume natural, que me embriaga con dulzura?

¿Será tu sonrisa, tu boquita de piñón?

¿O serán tus ojos, oscuros y profundos, misteriosos?

¿Tal vez serán las tardes que pasamos juntos, compartiendo cualquier cosa?

¿O Serán las dos preciosidades que has traído al mundo?

¿Serán tus defectos y manías, tu sensatez y armonía?

No. Nada de eso tiene sentido si es por separado.
Tú eres un todo indivisible, perfecto en su imperfección.

Ojalá estes para siempre a mi lado, cariño mío. No soy nada ni nadie sin tí.


Guardaré estos sentimientos en un cofre de cristal en lo más profundo de mi corazón para recordar en nuestros momentos bajos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Puede dejar su comentario. Los comentarios descalificativos o sin relación ninguna con el tema tratado serán eliminados sin previo aviso. Antes de plantear una duda, asegúrate de que la respuesta no está en otra entrada del tema visitando la etiqueta que hay al final del artículo para verlos todos; muchas veces lo que planteas puede haber sido corregido o comentado en otra entrada posterior.