
En esta serie de artículos voy a construir un captador sobre un tejado, lo más casero y económico posible, utilizando lo aprendido en anteriores entradas.
He pensado que lo más sencillo sería, en vez de crear pequeños captadores de 2 mts por 1 mts. y colocarlos en el tejado; aprovechar que el tejadillo donde los voy a montar permite aprovecharse directamente como captador, aislando por debajo con un material económico y accesible, como la madera; a continuación utilizando un tubo de cobre o inoxidable (el inox. lo tengo más accesible y barato) con chapas de aluminio encajadas para transferirle el calor del sol y finalmente pintarlo de negro y colocar la tapa translúcida de policarbonato para crear un adecuado aislamiento y efecto invernadero.
De esta forma me ahorro soportes, conexiones, y sobre todo, trabajo. Y el rendimiento va a ser similar; al fin y al cabo compenso la pérdida de eficiencia con más área de captación solar. Como vimos en anteriores entradas, lo más importante es que los cierres y la tapa del captador reduzcan al máximo las pérdidas de calor, además de procurar que la transferencia del calor al tubo de agua sea lo más rápida posible, y con la menor inercia (cantidad de agua a calentar) posible, que nos permitirá aprovechar hasta las pocas horas soleadas del invierno.


