Las lámparas halógenas tienen la ventaja de ser muy compactas y duraderas, pero la desventaja de comsumir mucho (y por ende, calentarse demasiado). Tenía una lámpara de escritorio halógena de 25W, por lo que me decidí a cambiarle la bombilla por un conjunto de LEDs que alumbraran lo mismo que la halógena.La tecnología LED recientemente se está empezando a utilizar por su bajo consumo y su larga duración (hasta 100.000 horas; sí, cien mil) y que aventaja a la tecnología fluorescente en que es inmediata, no necesita calentamiento ni cebador.
Por otro lado tiene la desventaja de su coste y que el consumo por candela (unidad para la luz) es algo superior a los fluorescentes. Por ahora sólo es recomendable por su precio para linternas y en aquellos lugares donde por seguridad no se pueda permitir que una bombilla se funda (espeleología p.e.).



